viernes, 10 de enero de 2014

Mitos y Mitología


Por definición, un mito es una narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heroico. Con frecuencia interpreta el origen del mundo o grandes acontecimientos de la realidad. Esta es la primera definición que la real Academia Española ofrece de la palabra "mito": concepto inherente a las tradiciones que han jalonado la historia de la humanidad.

Casi todas las culturas se han servido de los mitos para explicar los grandes secretos de la vida. Cómo se creó el universo, quién decidió la existencia de los seres humanos, por qué la naturaleza aporta fenómenos que pueden llegar a se implacables. El listado que comprendió todas las preguntas primigenias fue largo, muy largo. Y para cada una de esas preguntas fue necesario encontrar una respuesta satisfactoria, acorde con el carácter y las tradiciones propias de cada pueblo. Hoy, esas respuestas merecen, en muchos casos, interpretaciones muy variadas, acaso contradictorias. De hecho, las distintas mitologías aportan informaciones, datos y circunstancias ininteligibles. Nada, sin embargo, podrá negar la evidencia: las mitologías constituyen un documento de valor incalculable para profundizar en la historia de los pueblos.

Basta echar un vistazo a la mitología de nuestros antiguos para quedar hechizado por los personajes, ritos e historias que se acumulan. A través de un envolvente lenguaje simbólico, los relatos mitológicos desgranan todos y cada uno de los misterios que acompañan al mundo desde que es mundo, e incluso antes. Puede que una chispa de soberbia nos induzca a observar cierta ingenuidad en los contenidos y explicaciones que se desarrollan a partir de los mitos. Sin embargo, es necesario emprender el ejercicio de remontarse en el tiempo. Debemos catapultarnos hasta los días en que el ser humano, ineludiblemente, tenía que preguntarse cosas tan "sencillas" como por qué el Sol se esconde para volver a salir, o qué motivos se barajan en los cielos para decidir los días lluviosos. La mitología se ocupa de los primeros tiempos, de un pretérito remoto. De la nada. Dioses, criaturas extraordinarias y procesos sobrenaturales son los vehículos que, a través de sus actuaciones -en ocasiones rocambolescas-, dan sentido a todo lo que ocurrió, ocurre y ocurrirá.



No hay comentarios:

Publicar un comentario